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Archivo de la etiqueta: Opinion

Hubo quienes se ofendieron con la entrada anterior. Ni hablar, así es la vida: un compendio mágico, místico, trágico – misterioso e inexplicable. Y otros, los menos, sintieron herido el orgullo de su lengua “materna” (nótese el entrecomillado como símbolo de sarcasmo). Y me enviaron el vínculo de un manual para aprender euzkera.

El comparativo que hice fue por el uso excesivo que hace el idioma vasco de las letras z, x, k… (que definitavamente están bien empleadas dentro de ese idioma). Lo que yo critico y me parece muy irritante es que usemos en exceso esas letras en el español en palabras que ni siquiera se escriben con tales letras. Como si con éso nos volviéramos interesantes, o fuéramos muy cool.

Escribir es hablar y la forma en la que hablamos dice mucho de nosotros, por lo tanto, si escribimos como pendejos lo más probable es que la pendejez sea uno de nuestros atributos.

El blackbird de Juan Betán Sans. O los Pájaros  de Hi-Scotch.

Los Pájaros de Hi-Scotch es un cuento extrído del libro Antes y después, lo encontré en la revista  Líneas de Fuga, revista de literatura de la Casa Refugio Citlaltepetl. En realidad ésto es lo único que conozco de éste autor, hoy leí este cuento, en el número 17 de la revista del año 2005. No me he puesto a investigar sobre Juan Betán Sans, pero en un primer vistazo en el google no me apareció nada relacionado con él; el pelado es cubano, y es precismamente eso lo que me llamó la atención de este cuento, que trae impregnados los matices de la progresiva revolución cubana y su repudio generacional al capitalismo.

Hi-Scotch era un hombre solitario… empieza el cuento, un tipo uraño, un extirpado voluntario del mundo, por el trágico mal social de que la vida no merece su presencia; una representación de uno de esos millonarios que miran la miseria desde sus penthouse, y se lamentan de quienes entregan sus horas estériles de trabajo y vida en pro de su fortuna, para luego elloss consumirla plácidamente en extravagancias y demás estúpideces.

 Su contacto con los hombres se reducía a mirar en todas direcciones por las ventanas de su casa, no para solazarse en el paisaje, sino para comprobar si sus peones -a quienes interiormente llamaba “sus esclavos”- estaban trabajando como bestias, atados  solamente a él y su finca.

Ejemplifica con una alegoría de las jaulas y los pájaros esas acinaciones humanas, que existen en la mayoría de los países tercermundistas, acionaciones apiladas dentro de diminutos espacios de tierra y espacio a las que se les llama casa o patrimonio, son un acto categórico de la usura y la necia avaricia de los adinerados que se apoderan de grandes predios para segmentarlos en porciones muy pequeñas con las que luego lucran, dizque supliendo esa necesidad de techo de miles de familias. Contruídas con materiales de muy bajo costo, para hacer más rentable el negocio, y con un interés que la mayoría de las veces es superior al 50 por ciento. 

Y luego, al puro estilo de la escuela cubana, viene la sublevación, la libertad, el despertar, y la supremacía del pueblo… antes, penosamente, Hi-Scotch es doblegado por su propia avaricia.

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